El Código de Dios es el resultado de 12 años de investigación y de una búsqueda personal de un principio de la unidad humana que fuera tan profundo y ta tangible que no pudiera negarse. A partir de 1986, mi búsqueda me ha llevado a templos, aldeas y monasterios ocultos en algunos de los sitios más primitivos, aislados y remotos que quedan hoy en la Tierra.

 

En estos lugares, he conocido individuos dedicados que consideran que su deber en la vida, en preservar las memorias de nuestra especie y la historia del mundo, y lo consideran un honor. A pesar de los diferentes que parecen ser las tradiciones a nivel superficial, un tema que subyace nos recuerda que, como la familia de la humanidad, somos más grandes que cualquier diferencia que alguna vez nos haya  dividido.

El código de Dios es definitivamente una obra de paz. Cruza las fronteras tradicionales de la ciencia, la religión y la historia, y une lo que conocemos de nuestro pasado con lo que creemos sobre nuestro presente en un principio unificador, único. Las implicaciones de ver nuestro ADN como el mensaje de un poder superior son vastas, son controversias, nos dan poder y quizás para algunos son abrumadoras.

Aunque muchas personas sospechan que un poder superior desempeña un papel en nuestro cuerpo ofrece una comprensión tan profunda, tan personal y sin embargo tan universal, que se convierte en la experiencia más significativa de nuestra vida. Mediante esa experiencia, se nos da una razón para encontrar la paz, y un terreno común sin precedente a partir del cual podremos empezar a resolver nuestras dificultades.

 

El Código de Dios
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